Sábado, 26 Septiembre 2026 11:14

Primavera y pelusas: por qué aparecen y qué hacer para reducir las molestias

Con la llegada de setiembre, las calles de San José vuelven a cubrirse de los filamentos blancos que desprenden los plátanos. Pueden irritar ojos y vías respiratorias, especialmente en personas alérgicas o con antecedentes de atopia.

Con el comienzo de la primavera, la conocida “pelusa” de los plátanos vuelve a aparecer en veredas y calles de San José. Los filamentos blanquecinos son arrastrados por el viento y también pueden ingresar a las viviendas.

La presencia de estos árboles en las ciudades se remonta al siglo XIX, cuando comenzaron a plantarse masivamente los plátanos (Platanus × acerifolia), siguiendo modelos urbanos europeos, especialmente franceses. Su rápido crecimiento, la sombra que proporcionan y su tolerancia a la poda y a las condiciones del entorno urbano fueron algunos de los motivos de su elección.

La contracara aparece durante la primavera. Cuando florecen, los plátanos liberan miles de semillas recubiertas de filamentos que pueden desplazarse con el viento.

Según explicó Ana Mieres, directora técnica de UCM Falck, la pelusa puede actuar como un irritante mecánico sobre las mucosas nasal y ocular. Además, las semillas pueden transportar polen y desencadenar reacciones alérgicas en personas predispuestas.

Entre las molestias que pueden aparecer se encuentran irritación, rinitis, lagrimeo y episodios asmáticos. La intensidad depende de cada persona y quienes tienen antecedentes de atopia pueden reaccionar con mayor intensidad.

Para reducir la exposición, Mieres recomienda utilizar lentes envolventes para proteger los ojos y recurrir al tapabocas durante las jornadas de viento o al realizar actividad física al aire libre, cuando el contacto con estas partículas puede ser mayor.

En personas con alergias, los antihistamínicos pueden utilizarse bajo indicación médica. La especialista señala que tomarlos incluso antes de la aparición de los primeros síntomas puede ayudar a prevenir crisis más severas y mantener controlados los episodios de alergia.

Al regresar a casa, lavarse la cara y el cabello ayuda a eliminar las partículas acumuladas durante el día y a reducir la presencia de alérgenos dentro del hogar.

También se recomienda mantener las ventanas cerradas durante los días secos y ventosos y elegir para ventilar aquellos momentos en los que la concentración de polen sea más baja.

Ante síntomas persistentes o cuando las molestias interfieren con la vida cotidiana, la recomendación es consultar tempranamente con un profesional de la salud para recibir una evaluación y, si corresponde, el tratamiento adecuado.