Reducir el uso de celulares, televisores y consolas puede liberar tiempo para la actividad física, mejorar el descanso, fortalecer los vínculos y favorecer la atención de niños y adultos.
La reducción del tiempo frente a las pantallas puede aportar beneficios para la salud porque permite recuperar espacios para la actividad física, el descanso, las relaciones personales y otras actividades fuera del circuito digital, según Mayo Clinic.
La institución señala que las horas dedicadas a celulares, televisores y videojuegos pueden desplazar otras experiencias cotidianas, como conversar con la pareja, prestar atención a los hijos, hacer ejercicio, realizar tareas del hogar o retomar un pasatiempo.
Uno de los principales beneficios está relacionado con el movimiento. El uso excesivo de pantallas puede restar tiempo a la actividad física y dificultar la continuidad de hábitos saludables, tanto en adultos como en niños.
Mayo Clinic señala que los niños que pasan más tiempo frente al televisor presentan un mayor riesgo de tener sobrepeso. La reducción de las horas de pantalla puede, en cambio, abrir espacio para el ejercicio y el juego, y contribuir a prevenir la obesidad y afecciones vinculadas al sobrepeso, como la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardíacas.
También puede mejorar el descanso. Los niños con una alta exposición a la televisión suelen tener más dificultades para conciliar o mantener el sueño. Esto puede generar cansancio durante el día y una mayor tendencia a comer para compensar la falta de descanso.
Otro aspecto está relacionado con la alimentación. Comer frente al televisor puede favorecer una ingesta más automática y llevar a consumir porciones mayores.
Reducir el tiempo frente a los dispositivos también permite recuperar actividades fuera del ámbito digital. Mayo Clinic plantea opciones como andar en bicicleta, caminar, visitar un parque, recorrer un museo o conocer un sendero cercano.
Dentro de casa, algunas alternativas pueden ser leer, colorear, hacer manualidades o inventar juegos. La propuesta apunta a ocupar parte de ese tiempo con actividades que estimulen la imaginación y el entretenimiento sin dispositivos.
Los vínculos personales son otro de los aspectos que pueden beneficiarse. Mayo Clinic sostiene que la conexión con otras personas es importante para que niños y adultos se sientan contenidos.
La atención fragmentada por los celulares o los televisores puede afectar la calidad de los vínculos dentro del hogar. Cuando los padres dejan de mirar constantemente una pantalla, los hijos pueden percibir una mayor disponibilidad emocional y mejorar la comunicación cotidiana.
La institución también cita un estudio en el que niños que pasaron cinco días sin dispositivos electrónicos mostraron una mayor capacidad para reconocer emociones faciales y señales no verbales que aquellos que mantuvieron su uso habitual.
Ese resultado sugiere que una menor exposición a las pantallas puede favorecer determinadas habilidades sociales presenciales, incluso cuando el televisor se utiliza solamente como ruido de fondo.
Por último, Mayo Clinic vincula la reducción del tiempo frente a las pantallas con el bienestar emocional. Dejar el teléfono, salir al aire libre o dedicar tiempo a una actividad placentera puede mejorar el humor y aumentar la sensación de equilibrio personal.
La institución señala además que los cuadros de depresión o ansiedad pueden favorecer el aislamiento, mientras que participar en actividades sociales ayuda a recuperar el contacto con otras personas y reducir síntomas asociados con esas condiciones.
En el caso de los niños, Mayo Clinic advierte que una mayor exposición a las pantallas también está asociada con una mayor probabilidad de presentar problemas de conducta y dificultades de atención.